La cooperación Sur-Sur comienza con el aprendizaje y el intercambio de experiencias

Dirce Ostroski, Egnaldo Xavier, Carlos Henrique Ramos, Ana Elizabeth Siqueira, Samuler Lyra, Fábio Santiago e Josué Dantas (técnicos del FIDA en Brasil) y Maria Fernanda Arraes (equipo del FIDA en Mozambique)

Después de muchas horas de vuelo, partiendo desde Brasil, llegamos a Maputo, Mozambique. El cansancio del viaje era visible, pero la voluntad de conocer aquella realidad diferente era aún mayor. Apenas terminamos de acomodarnos en el hotel y ya teníamos planes para aprovechar la tarde libre y recorrer la ciudad. Rápidamente descubrimos algo muy precioso: la continua amabilidad y acogida de las personas por donde sea que pasáramos. La distancia geográfica entre Brasil y Mozambique, quedó enseguida cubierta por la proximidad cultural entre nosotros.

Al día siguiente, el 16 de mayo, inició el Taller sobre Capitalización de Experiencias para un Mayor Impacto del Desarrollo Rural, organizado por la oficina del FIDA en Mozambique y el Centro Técnico para la Agricultura y la Cooperación Rural (CTA). Del grupo compuesto por 35 participantes, siete éramos brasileños. Los demás eran representantes mozambiqueños de distintas organizaciones y proyectos, la mayoría vinculados a la implementación de los proyectos apoyados por el FIDA. Nos identificamos rápidamente con nuestros colegas, y la alegría, entusiasmo y creatividad se apropió de la oficina, proporcionando una agradable atmósfera para el aprendizaje.

Nuestro objetivo era conocer una nueva metodología de sistematización de experiencias e iniciativas para el desarrollo rural, para mejorar el análisis, documentación, intercambio y adopción de lecciones y buenas prácticas de los proyectos y organizaciones en las que trabajamos. Fueron cuatro días de continuo aprendizaje y compromiso. La regla era "aprender a hacer haciendo" y sin miedo a equivocarse. Así fuimos, poco a poco, recorriendo el paso a paso metodológico para sistematizar experiencias.

Durante el tercer día, la visita a una comunidad rural –ubicada en el distrito de Moamba- nos hizo reflexionar sobre cuánto tenemos que aprender y compartir. A pesar de las diferencias en el contexto, los problemas afrontados son similares a los que nos enfrentamos en las comunidades rurales en Brasil.

Antes de iniciar el regreso, junto al equipo del FIDA en Mozambique, visitamos al Embajador de Brasil en Mozambique, Sr. Rodrigo Baena. En una conversación agradable, nos habló sobre varios aspectos positivos de la cooperación bilateral entre Brasil y Mozambique. Nosotros relatamos las experiencias de los proyectos del FIDA en Brasil, destacando la prioridad en la producción de alimentos saludables y el fortalecimiento de la agricultura familiar. Al final del encuentro, se estableció el compromiso común de apoyar y sustentar la cooperación Sur-Sur, que posibilite el intercambio de experiencias entre las comunidades apoyadas por el FIDA en Brasil y Mozambique.

Nos despedimos de Maputo llenos de alegría y satisfacción por la experiencia vivida y con el compromiso de regresar en julio, para una segunda etapa de capacitación.

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